viernes, 24 de julio de 2026

Un día mágico en Magic Kingdom

Día 9: Un día mágico en Magic Kingdom

Después del gran estreno en Animal Kingdom, hoy tocaba visitar el parque más emblemático de Disney: Magic Kingdom. Siguiendo las recomendaciones que habíamos leído antes del viaje, madrugamos para llegar justo a la hora de apertura y aprovechar las primeras horas del día, cuando las colas todavía son más llevaderas.

Tras aparcar, un pequeño tren nos llevó hasta la zona de acceso al parque. Desde el primer momento nos sorprendió la organización: todo está perfectamente señalizado y el traslado hasta la entrada resulta muy cómodo.


Esta vez decidimos cambiar el monorraíl por el ferry para cruzar hasta el parque. Tarda un poco más, pero la llegada navegando, con el castillo de Cenicienta apareciendo poco a poco frente a nosotros, merece muchísimo la pena.

Nada más entrar pusimos rumbo a Adventureland, nuestra primera parada del día.

Comenzamos recorriendo Swiss Family Treehouse, una enorme casa construida sobre un árbol que, aunque no es una atracción como tal, resulta muy curiosa de visitar. Después nos montamos en The Magic Carpets of Aladdin, perfecta para los más pequeños, y continuamos con Pirates of the Caribbean, una de esas atracciones clásicas que nunca pasan de moda y que apenas tenía cola a primera hora.



Desde allí seguimos hasta Frontierland, donde nos encontramos con la primera decepción del día: Tiana's Bayou Adventure permanecía cerrada temporalmente, así que nos quedamos con las ganas y decidimos continuar el recorrido.

Nuestra siguiente parada fue Big Thunder Mountain Railroad, una montaña rusa familiar que disfrutamos los cuatro muchísimo. Es intensa, pero muy llevadera, incluso para los niños.


Camino de Fantasyland tuvimos la suerte de coincidir con una de las cabalgatas del parque. Siempre es bonito encontrarse de repente con los personajes desfilando entre música y carrozas. Vimos princesas, Bruno, Los Increíbles y muchos personajes más.

Antes de continuar hicimos una pequeña parada en Liberty Square para subir al Liberty Square Riverboat. Es un tranquilo paseo en barco que permite descansar un poco las piernas, aunque probablemente sea una de las atracciones más prescindibles del parque.

Muy distinto fue lo que vino después: Haunted Mansion, donde ya tuvimos que esperar una cola bastante más seria. La ambientación es espectacular y sigue siendo una de las atracciones más originales de Magic Kingdom.

Llegamos por fin a Fantasyland, una de las zonas más bonitas del parque.

Empezamos con It's a Small World, un clásico que nunca deja de sacar una sonrisa, y continuamos con Peter Pan's Flight, una atracción preciosa en la que sobrevuelas algunas de las escenas más conocidas de la película.





Y sorpresa para recordar siempre: a Emma se le cayó su primer diente en Magic kingdom!! no nos lo creiamos, siempre recordaremos ese primer diente de Emma y como, en vez de venir, el Ratoncito Pérez, fue el mismisimo Sr. Micky Mouse quien se llevo su primer diente a cambio de un abundante botín!


A la hora de comer nos acercamos a Pecos Bill Tall Tale Inn & Café, donde hicimos una parada para recuperar fuerzas antes de continuar con la tarde.





Después conocimos a Ariel en su gruta, tras disfrutar de Under the Sea – Journey of the Little Mermaid, una atracción muy cuidada y perfecta para los más pequeños.




El mal tiempo provocó el cierre temporal de algunas atracciones, aunque eso jugó a nuestro favor. Pudimos subir prácticamente sin espera a The Barnstormer y Dumbo the Flying Elephant, dos clásicos ideales para descansar un poco de las grandes colas.

La paciencia llegó después. Esperamos aproximadamente una hora para montar en Seven Dwarfs Mine Train, probablemente la montaña rusa más demandada del parque. La espera se hizo larga, pero la atracción nos encantó y entendimos perfectamente por qué siempre está tan solicitada.

Con la tarde ya bastante avanzada llegamos a Tomorrowland.

Allí comenzamos con Monsters, Inc. Laugh Floor, un espectáculo interactivo muy divertido que nos sorprendió gratamente. Después competimos entre nosotros en Buzz Lightyear's Space Ranger Spin, intentando conseguir la mayor puntuación posible, y terminamos conduciendo nuestros propios coches en Tomorrowland Speedway.




Con el parque ya iluminado buscamos un buen sitio para disfrutar del espectáculo nocturno frente al castillo. Ver cómo el castillo se transforma con la música, las proyecciones y los fuegos artificiales fue uno de esos momentos que hacen que entiendas por qué Magic Kingdom tiene tanta fama.


Al terminar, nos sorprendió lo fluida que fue la salida del parque a pesar de la enorme cantidad de gente. Volvimos en ferry y después cogimos de nuevo el tren hasta el aparcamiento.

Antes de regresar al hotel todavía me quedaba una misión muy importante. Puesto que Emma había perdido su primer diente, había que ayudar a Mickey a completar el botín que dejaría a cambio. Encontré una pequeña Minnie, un bolígrafo, un dólar y también una camiseta para cada uno de los niños. Ver su ilusión al día siguiente hizo que la búsqueda mereciera completamente la pena.

Después de más de doce horas caminando por el parque, llegamos al hotel completamente agotados... pero también con la sensación de haber vivido uno de los días más especiales del viaje.


Nuestra valoración 

Magic Kingdom es Disney en estado puro. Es el parque con más magia, más ambiente y donde realmente sientes que has llegado al lugar que tantas veces has visto en películas y fotografías. Aunque las colas pueden ser largas, la experiencia merece totalmente la pena.

Lo que más nos gustó

  • Seven Dwarfs Mine Train.
  • Big Thunder Mountain Railroad.
  • Peter Pan's Flight.
  • El espectáculo nocturno frente al castillo.

Lo que menos

  • Las esperas empiezan a hacerse notar a partir del mediodía.
  • Nos quedamos con las ganas de subir a Tiana's Bayou Adventure, que permanecía cerrada durante nuestra visita.

Nuestro consejo

Si es tu primera visita a Magic Kingdom, intenta llegar antes de la apertura y empieza por las atracciones más populares. Las primeras dos horas del día marcan una diferencia enorme. Y, si puedes elegir, llega al parque en ferry al menos una vez: la primera vista del castillo desde el lago es una de esas imágenes que se quedan grabadas para siempre. 

Y no olvides recoger tu chapa de primera visita!

No hay comentarios:

Publicar un comentario